El mito de que “el SEO está muriendo”: lo que dicen los datos (y lo que conviene hacer ahora)

Desde que la IA generativa se metió en el día a día (ChatGPT, Gemini, Perplexity y compañía), se instaló una narrativa tentadora: “la gente ya no busca en Google” y “el tráfico orgánico se desplomó”. Suena lógico, se repite mucho y, encima, hay casos reales de sitios que cayeron fuerte.

El problema es que una parte grande de esa narrativa mezcla percepción, muestras chicas y metodologías flojas con una conclusión gigante. Cuando mirás datos a escala, la película es menos dramática y bastante más accionable.

Un estudio de Graphite junto a Similarweb analizó el comportamiento de más de 40.000 de los sitios más grandes de Estados Unidos y encontró algo concreto: el tráfico orgánico bajó, sí, pero levemente: -2,5% interanual, no -25% ni -50%.

La discusión interesante entonces deja de ser “¿murió el SEO?” y pasa a ser: ¿qué tipo de SEO pierde clics, cuál se mantiene y qué ajustes hay que hacer para seguir capturando demanda?


1) Tráfico orgánico: leve caída en promedio, no un derrumbe general

La afirmación típica es “Google ya no manda tráfico”. El dato del estudio es bastante más sobrio:

  • Comparando periodos 2024 vs. 2025 (según el recorte metodológico del informe), el tráfico orgánico desde buscadores cayó 2,5% YoY en promedio para ese universo de sitios.

Eso calza con una postura pública de Google: en agosto de 2025, Liz Reid (Head of Google Search) sostuvo que el volumen total de clics orgánicos hacia sitios se mantuvo “relativamente estable” interanualmente (y habló de “mayor calidad” de clic).

¿Significa que “no pasa nada”? No. Significa que no es un apocalipsis parejo. Y ahí aparece el matiz que explica por qué tantos equipos sienten el golpe.


2) Por qué “se siente” peor: no todos los sitios caen igual

Cuando se agrupa “SEO” como una sola cosa, se pierde la parte clave: la distribución del impacto.

En el mismo análisis:

  • Los sitios top 10 (los más grandes) crecieron en orgánico (+1,6%).
  • La caída se concentró más en un segmento “medio” (top 100 a 10.000, según el corte del informe).
  • Por categorías, news, health, cooking y entertainment mostraron caídas mayores (10%+), mientras otras verticales (ej. shopping/marketplaces) crecieron.

Esto, en la práctica, explica por qué hay marcas que están tranquilas y otras están en modo incendio: depende del mix de contenidos, la intención de búsqueda y la vertical.


3) AI Overviews: bajan el CTR, pero no aparecen “siempre” (y no pegan igual en todo)

Acá hay que separar dos preguntas distintas:

  1. Si aparece un AI Overview, ¿baja el CTR orgánico?
    Según Ahrefs, sí: en un análisis de 300.000 keywords, la presencia de AI Overviews se asoció con 34,5% menos CTR promedio para la página rankeada #1 (comparado con keywords informacionales similares sin AI Overview).
  2. ¿Con qué frecuencia aparece un AI Overview?
    Ahrefs analizó 1.000.000 de SERPs (US Desktop) y reportó que los AI Overviews pasaron a aparecer en 27% de las keywords del sample hacia junio de 2025, con mucha más presencia en búsquedas informacionales.

La lectura operativa para una empresa es directa:

  • Si tu estrategia SEO depende muchísimo de búsquedas informacionales tipo “qué es / cómo funciona / guía / definiciones”, estás más expuesto a pérdida de clics por SERP features.
  • Si tu foco está en intención comercial/transaccional (comparativas, “precio”, “contratar”, “agencia”, “servicio en [ciudad]”, “presupuesto”), el impacto suele ser distinto porque esas búsquedas tienden a demandar evaluación y acción (y los propios estudios remarcan el sesgo informacional de AIO).

4) “Google se queda los clics con anuncios”: el reparto se mueve, pero orgánico sigue siendo gigante

Otra idea popular: “Google está empujando todo a Ads”.

En el estudio citado por Graphite, aunque menciona un ligero corrimiento hacia clics pagos, sostiene que los clics orgánicos siguen siendo 10x los clics a anuncios (aprox. 90% orgánico vs. 10% pago en su corte).

¿Esto invalida invertir en Google Ads? Para nada. Pero sí ordena prioridades: SEO y Ads no son sustitutos, son dos piernas que comparten SERP y se potencian cuando se ejecutan con intención y medición.


5) El “ruido” viene de la metodología: encuestas y muestras chicas no miden tendencia de tráfico

Una parte del discurso “SEO cayó 50%” se apoya en encuestas (“la gente usa más IA que Google”) o en casos puntuales (19 sitios, 10 sitios, “tal empresa cayó fuerte”). El problema es que:

  • Para tendencias de tráfico, muestras chicas pueden sesgar la historia (porque siempre hay ganadores y perdedores en cualquier cambio).
  • Las encuestas son útiles para preferencias y percepciones, pero flojas para cuantificar conductas pasadas (“cuántas veces hice X”, “cuánto usé Y”). Ese matiz es estándar en investigación UX: cuantitativo y cualitativo responden preguntas distintas y no se reemplazan.

Si querés debatir mercado, el valor suele estar en panel data a gran escala + triangulación con tu propia data (GSC, GA4, CRM), no en “lo escuché en Twitter”.


Qué hacer con esto en una estrategia SEO real (y vendible) en 2026

La frase “SEO no murió” no sirve si no baja a un plan. Esto es lo que recomendamos ejecutar cuando la SERP cambia:

A) Rebalancear el mix: menos dependencia de puro informacional, más demanda con intención

  • Mapear keywords por intención: informacional, comercial, transaccional, navegacional/brand.
  • Detectar qué URLs viven de informacional y cuáles capturan oportunidad con intención (leads/ventas).
  • Crear o reforzar landings que respondan “quiero resolver esto ya”: servicio, casos, pricing, comparativas y páginas locales cuando aplica.

B) Diseñar contenido “clickeable” incluso si Google resume algo

AI Overviews pueden satisfacer una parte de la curiosidad, pero no pueden “vivir” la experiencia por el usuario. Lo que más protege clics suele ser:

  • Evidencia propia (benchmarks, capturas, procesos, plantillas, calculadoras).
  • Comparativas con criterio (no genéricas).
  • Casos reales y frameworks aplicados a decisiones (no definiciones).

C) Medir como adulto: CTR y demanda por tipo de SERP, no “visitas totales”

  • Segmentar en Search Console por tipo de query (informacional vs. comercial) y por URLs.
  • Monitorear caídas de CTR en páginas informacionales y migrar parte de ese esfuerzo a activos que cierren (landings + contenido de soporte).
  • Unir GA4 + CRM para medir calidad (leads, SQL, ventas), no solo sesiones.

D) Integrar SEO + Google Ads sin pisarse

Cuando la SERP se pone más competitiva, conviene:

  • Usar Ads para capturar demanda transaccional mientras SEO madura o se reacomoda.
  • Usar SEO para bajar CAC a mediano plazo y sostener autoridad.
  • Hacer remarketing inteligente: no para “volumen”, sino para cerrar indecisos.


Hoy, la mayoría de los sitios que sienten que “el orgánico ya no rinde” comparten el mismo patrón: mucho contenido informacional, poco contenido que ayude a decidir, dependencia total de keywords no-brand y textos que cualquier IA puede resumir sin esfuerzo. En ese escenario, cualquier cambio en la SERP se siente como un golpe fuerte, aunque el canal en general siga vivo.

Los datos muestran que el tráfico orgánico no se desplomó. Lo que sí cambió es dónde se pierden clics y dónde se siguen ganando. El contenido pensado solo para explicar conceptos es el primero en sufrir cuando Google agrega capas como AI Overviews. En cambio, el contenido que ayuda a evaluar, comparar, elegir y ejecutar sigue teniendo demanda real porque responde a una intención que no se resuelve con un párrafo generado.

Por eso, la discusión útil ya no es “SEO sí o SEO no”, sino cómo se redistribuye el esfuerzo:

Menos obsesión por volumen informacional y más foco en capturar intención.
Menos artículos genéricos y más activos propios que valgan el clic.
Menos dependencia de no-brand y más construcción de marca y autoridad.
Menos mirar sesiones totales y más mirar qué páginas generan negocio.

SEO en 2026 no es escribir más, es diseñar mejor el recorrido: desde la búsqueda inicial hasta la decisión. Y ahí, SEO, Ads, contenido, marca y medición dejan de competir entre sí y pasan a funcionar como un sistema.

El ruido alrededor de “el SEO está muriendo” vende bien en redes, pero rara vez sirve para tomar decisiones. Los equipos que están creciendo no abandonaron el orgánico: lo ajustaron, lo profesionalizaron y dejaron de tratarlo como un canal aislado.

Eso, al final del día, es lo que separa a los sitios que sobreviven de los que siguen capturando demanda mientras todos miran para otro lado.

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